quebrados las ansias,
al gritar al cielo eterno,
la amistad es muy profunda,
y no reconfortan mi cariño inmenso.
un sierto dia,
un rayito de luna,
en un determinado valle. delante del mar,
los grillos en una noche,
no parando de susurrar;
transparente y reflejantes a tu encantadora belleza.
hay cierto respeto mutuo,
y no nos odiamos por ser diferentes,
aun si nos sentimos, tan bien;
sin lagrimiar a esas oscuras noches,
o correr lastimada y herir al sensible cobarde,
cerca de ti.
¿sera que es una dulce amistad?,
o algo que aclare un triste secreto,
y ocupar en mi;
a ti,
por ser tan especial.
te fui a buscar,
y te encontre herida;
te abraze,
y me quede,
hasta dar sus ultimos suspiros,
la noche cubria tus grandes ojos,
tu suave rostro,
y no te pude dejar.
aunque solos los dos,
nos dejamos caer ante el mar,
y muriendo ahogados,
cerrando mis ojos,
ya no pude oir,
llega una mañana,
ascendiendo como aguilas de ensueño
llevandole tan cuidada,
hacia un eterno...eterno sueño.
de un largo descanso,
lejos de la realidad.


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